Concepto de victimización y su importancia dentro de la victimología
Cuando se estudia el delito normalmente se piensa en el autor y en la sanción que recibirá; sin embargo, la victimología dirige la atención hacia la persona que sufre directamente las consecuencias del hecho. En este contexto surge el concepto de victimización, el cual permite comprender que el daño provocado por un delito no termina en el momento en que ocurre, sino que puede extenderse en el tiempo y afectar diversas áreas de la vida de la víctima.
La victimización puede definirse como el conjunto de efectos físicos, emocionales, sociales y jurídicos que experimenta una persona a raíz de un hecho delictivo. No se trata únicamente de una lesión corporal o una pérdida económica, sino de una experiencia que altera la seguridad, la estabilidad emocional y la percepción del entorno. La víctima no solo enfrenta el impacto inmediato del delito, sino también procesos posteriores que pueden intensificar su sufrimiento. La victimología estudia precisamente estas etapas del padecimiento, reconociendo que la víctima atraviesa distintas formas de afectación a lo largo del tiempo (Márquez Cárdenas, 2011).
Desde esta perspectiva, la victimización debe entenderse como un proceso y no como un hecho aislado. Inicialmente la persona sufre el daño directo provocado por el delito, pero posteriormente intervienen otros factores como la reacción social, la actuación de las autoridades y las consecuencias psicológicas que permanecen incluso después de finalizado el proceso judicial. Esto demuestra que el delito no solo genera una infracción legal, sino también un conflicto humano que requiere atención integral.
Además, la victimización evidencia una problemática histórica dentro del sistema penal: durante mucho tiempo la víctima fue considerada únicamente como un medio de prueba. Su participación se limitaba a denunciar el hecho o rendir declaración, mientras la atención principal se centraba en el delincuente. La victimología surge para corregir esta situación y reivindicar los derechos de la víctima a la verdad, la justicia y la reparación, reconociendo su papel dentro del proceso penal (Márquez Cárdenas, 2011).
Comprender el concepto de victimización también permite analizar por qué algunas personas presentan mayores niveles de vulnerabilidad frente al delito. Factores como la edad, el contexto social, la desigualdad económica o la falta de redes de apoyo pueden influir en la forma en que se experimenta el daño. Por ello, la victimología no solo estudia el hecho delictivo, sino también las condiciones sociales que favorecen la existencia de víctimas y la manera en que la sociedad responde ante ellas.
Otro aspecto relevante es que la victimización no afecta únicamente a la persona directamente perjudicada. La familia, el entorno cercano e incluso la comunidad pueden experimentar temor, desconfianza o inseguridad tras un hecho delictivo. En este sentido, el fenómeno adquiere una dimensión social, ya que el delito altera la convivencia y la percepción colectiva de seguridad.
En consecuencia, analizar la victimización resulta fundamental para la criminología contemporánea, pues permite comprender el delito desde una perspectiva más humana. No basta con explicar por qué alguien delinque; también es necesario estudiar cómo se puede evitar el sufrimiento de las víctimas y cómo deben actuar las instituciones para brindarles protección y acompañamiento adecuados.
Concluyendo así que la victimización es un proceso complejo que abarca todas las consecuencias que enfrenta la persona afectada por un delito. Su estudio permite visibilizar a la víctima dentro del sistema de justicia y comprender que el fenómeno criminal no solo implica una violación a la ley, sino un impacto profundo en la vida humana y social. La victimología, al centrarse en este análisis, aporta herramientas para construir respuestas institucionales más sensibles y eficaces frente al delito.
Referencia bibliográfica
Márquez Cárdenas, A. E. (2011). La victimología como estudio: Redescubrimiento de la víctima para el proceso penal. Prolegómenos. Derechos y Valores, 14(27), 27–42.
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